¡Hola familias!

Este cuento empieza hoy, con las ganas que teníamos de volver a disfrutar del fútbol. Y también, con un nuevo aprendizaje que nos habéis enseñado.

¿Qué cuál es?

Como ya sabéis y os digo muchas veces, cuando vais dos contra el portero hay que dársela al compañero, para que meta a puerta vacía. Y a eso a veces lo llaman “pase de la muerte”. Cuando os lo conté, la verdad que me sonó un poco mal, algo que pude confirmar viendo vuestras caras…

Así que problema – solución, cambiamos esa definición, para decir que ese pase se llamaría el “pase de la vida “. Gracias guapos…

Y en el partido de hoy quiero destacar la valentía de nuestro amigo Alejandro Becerril siendo portero. Lo has hecho fantástico. ¡Enhorabuena crack!

A Martín y Sergio Becerra que no les tocaba jugar, pero que aún así han querido venir a ver a sus compañeros y con ello nos han enseñado valores muy bonitos. Y encima han podido jugar. Me he alegrado un montón por vosotros. Valoro mucho que hayáis ido a todos los partidos.

A Lucas por sus intervenciones y sobre todo por sus sonrisas después de parar el balón. A veces debe de pensar, que me está diciendo el tío este si me acabo de hacer un paradón.

A nuestro amigo Alejandro Martín que ahora según sus propias palabras es famoso, jejejejejej. No puedes ser más crack amigo. Siempre en el mejor sitio colocado como Raúl para meterla dentro de la portería…

A Franco que lo disfruta como ninguno, desbordado de alegría cuando le digo que va a ser pívot. Sigue esforzándote y aprendiendo amigo.

A Oliver que se está desmarcando antes de tirar la falta, sin parar de moverse, un ejemplo de como tendríamos que estar cuando nuestro compañero va a chutar. Muy grande Oli.

A nuestro compañero y entrenador Alejandro, que viene voluntariamente a los partidos y que le veo disfrutar viendo, como él fue un día uno de esos niños que hoy juegan en el Ártica con la camiseta naranja.

No sabéis lo bonito que es el que esté allí acompañándonos. Y aunque pasasen años de su marcha del colegio, no haber perdido el contacto y tenernos ese cariño y afecto.

Y después de este inciso, seguimos con Yeider que me tiene enamorado. Con su risa pícara, como corre el bicho y como corta balones. Ataca, buen compañero y siempre con la sonrisa en la cara.

Nuestro amigo Diego que el pobre ha estado malillo esta semana pero que aún así, no se ha querido perder el partido. Lo valoro mucho crack. Cada día más participativo.

A mi Víctor que pasa más el balón y que estoy muy muy orgulloso que a pesar de tener un cañón en su pierna, cada día sea más consciente y más maduro y quiera jugar con más pases. Maravilloso.

Y Guti, que deciros de Guti, que me dice yo quiero jugar de cierre. Pues de cierre le he puesto. Y tan gracioso que alza los puños cada vez que Lucas, algún compañero o él mismo conseguían que la jugada de ataque de Ártica no acabase en gol. Más ilusión imposible.

Ay, madre, que se me olvidaba. Una de las historias bonitas de la semana. A ver si os he aburrido mucho y todavía seguís leyendo.

Hace unas semanas le dije a los chicos que les había comprado unos brazaletes de capitán, pero que todavía no habían llegado, ya sabéis los sitios de compras de países lejanos…

Y ¿A quién le tocaba? A mi amigo Zaid, era el siguiente capitán y ha estado varias semanas preguntando que si habían llegado las “cintas “. Y las cintas no llegaban…

Así que hoy a las 15.00 estaba en Decathlon porque quería ver la ilusión de Zaid con su brazalete (cinta) puesta. Y no ha parado de tocarla en todo el partido. Ha sido él y su cinta. Pero ha sido maravilloso ver la ilusión. No descarto que duerma con ella porque le he dicho que se la quedase hasta el próximo partido. Ya veremos que hacemos para “amarrarla” mejor.

Y a las 20.24 y con mucha alegría de haber compartido la tarde con vosotros y de estar escribiendo ahora de vosotros, os deseo un feliz fin de semana.

Un abrazote.

¡¡Os quiero mucho!!

MUAK!!!