En la anterior jornada nos topamos con un rival muy fuerte en ataque. Nuestra temporada de adaptación a la competición no está poniendo en el camino retos que nos exigen un esfuerzo titánico, pero nuestros futbolistas y la afición dan todo de sí jornada tras jornada.
Comenzamos el partido muy bien estructurados, con un esquema claro y cómodo para el perfil de jugadores que tenemos en el equipo. Israel en portería se está ganando el apodo de santo, a lo Iker Casillas. Sus paradas nos salvaron de las embestidas rivales. En defensa, Matheo se dejó el alma en repeler las intentonas contrarias, y lo hizo con una calidad increíble.
Su calma para sacar el balón jugado desde la defensa sorprende a cualquier espectador. Por la banda izquierda nos encontramos con Dani, que posesión tras posesión trataba de desarticular a la defensa rival y consiguió poner en apuros a su marca. Por el otro ala jugó Tyler, un velocista especializado en el contraataque que con sus incisiones por banda retaba a los defensores a dar lo mejor de sí mismos.
En punta, Enzo trataba de hacer el máximo daño con su presión incansable y en más de una ocasión entorpeció el juego contrario. Mauro no nos sorprendió, puesto que nos tiene acostumbrados a un nivel de rendimiento muy alto, tiene unos pulmones de acero y no se cansaría aunque el partido durase 90 minutos. Tenemos cosas en las que trabajar pero estamos estableciendo las bases para un equipo sólido y de garantía. Contamos con unos grandísimos jugadores y con una afición de 10.
Seguimos trabajando.