La decimocuarta jornada nos tenía preparado un partido que, sobre el papel, parecía más asequible para los nuestros. Sin embargo, en el fútbol sala nunca hay nada escrito y lo que se vivió en la pista fue un auténtico duelo de emociones, intensidad y goles.

Desde el primer minuto, el equipo salió con una mentalidad ofensiva, buscando dominar el juego y marcar el ritmo del partido. Las primeras combinaciones dieron sus frutos, y pronto conseguimos adelantarnos en el marcador. Las jugadas por banda y los desmarques generaban peligro, y la ventaja llegó a ser de hasta tres goles en algunos tramos del partido. Pero el rival no bajó los brazos y demostró que no iba a ser un encuentro sencillo. Con un juego directo y aprovechando cualquier despiste, lograban recortar distancias una y otra vez, manteniendo la emoción hasta el último segundo.

A pesar de la constante presión rival, el equipo supo responder con carácter. La salida del balón, aunque en algunos momentos algo acelerada, mostró una clara intención de jugar con criterio y evitar despejes sin sentido. Se vieron combinaciones interesantes y una actitud ofensiva que nos permitió mantenernos por delante en el marcador hasta el final.

El protagonismo en ataque tuvo un nombre propio: Lucca, quien firmó un hat-trick espectacular, mostrando ambición, calidad y determinación en cada acción. También hay que destacar el papel de Joshua, que, adaptándose a una posición más adelantada, fue un puñal por la banda, aportando asistencias, desequilibrio y sumando un gol a su cuenta personal.

Pero si hubo algo fundamental en este partido, fue la labor de nuestros guardametas, Héctor y Juan Felipe. Ambos se repartieron la responsabilidad de defender la portería y nos regalaron grandes intervenciones, evitando que el rival lograra igualar el encuentro en los momentos más tensos. Sus paradas, junto a un gran trabajo colectivo en defensa, fueron clave para asegurar la victoria en un duelo que pudo haber caído para cualquier lado.

Finalmente, el pitido del árbitro decretó el final de un partido vibrante y con alternancias constantes en el marcador. Un encuentro en el que demostramos ambición y capacidad para generar peligro, aunque también nos dejó la lección de que cada partido debe jugarse hasta el último segundo sin bajar la intensidad.
¡Gran trabajo, equipo! Enhorabuena por la victoria. Seguimos aprendiendo y disfrutando del fútbol sala.

Muchas gracias a todos los participantes (Héctor, Juan Felipe, Luca, Carla, Benjamín, Erik, Lucca, Leo, Javier, Joshua y Marko), al equipo rival, al árbitro y a los acompañantes por hacer posible tan magnífica mañana de fútbol.

Un saludo y esperamos veros en la próxima.