Después de varias semanas sin competición, nuestro equipo alevín del Maestro Padilla volvía a la cancha con ganas de fútbol y la ilusión intacta. Enfrente teníamos a un rival ya conocido, un equipo bien organizado con jugadores de gran pegada y buena asociación. Sabíamos que no sería un encuentro fácil, pero el equipo salió concentrado y con una mentalidad firme desde el primer minuto.
El partido arrancó con mucha igualdad. Ambos equipos buscaban el dominio del balón, combinaban bien y llegaban con peligro a las áreas, aunque tanto las defensas como los porteros se encargaron de mantener el marcador a cero en los primeros compases. Sin embargo, un despiste en la presión nos costó caro, y el rival fue el primero en golpear, adelantándose en el marcador. Pero lejos de venirse abajo, los nuestros respondieron con más intensidad y, tras varias llegadas claras, Asier consiguió el empate con un gol que hizo justicia a nuestro esfuerzo.
El encuentro siguió muy disputado, pero un contraataque bien ejecutado por el rival nos volvió a poner en desventaja antes del descanso. Pese a ello, el equipo no bajó los brazos y volvió al segundo tiempo con energías renovadas, convencido de que el empate estaba al alcance. Sin embargo, el rival también ajustó sus líneas y salió con fuerza, logrando ampliar la diferencia con dos goles más que pusieron el partido cuesta arriba para los nuestros.
No dejamos de intentarlo. Buscamos generar peligro por dentro, abrimos el juego a las bandas, probamos disparos lejanos… pero la defensa rival y su portero frustraron una y otra vez nuestras opciones. No fue hasta los minutos finales cuando, en una gran jugada, Jorge Sanjuan ganó profundidad por la banda y filtró un pase preciso al segundo palo para que Raúl, con gran oportunismo, empujara el balón al fondo de la red. Un golazo que reflejaba el espíritu del equipo: luchar hasta el final.
Poco más pudimos hacer, pese al subidón que dio el gol a todo el equipo, el partido no dio para más y llegó a su fin. Nos quedamos con la sensación de que el partido estuvo al alcance, pero también con la satisfacción de haber competido de tú a tú contra un gran rival. Creo que hicimos un gran partido y todos los que estuvimos allí lo disfrutamos muchísimo. Estuvo muy reñido, con buen juego y multitud de ocasiones y espectáculo para todos los presentes.
No debemos olvidar que mantener la concentración y los marcajes durante todo el partido son fundamentales. Tener en cuenta en todo momento donde está el balón y si mi marcaje se está moviendo para «buscarme la espalda» es vital.
Aunque no obtuvimos la victoria, una vez más estoy super orgulloso de todo el equipo. Combinamos bien, se defendió cada balón con garra, se demostró que lo trabajado en los entrenamientos se pone en práctica, consiguiendo hacerlo cada día mejor y se luchó el partido hasta el final. Por lo que solo me queda felicitaros y daros la enhorabuena por el trabajazo realizado.
Muchas gracias a todos los participantes (Gabriel, Nico, Yansel, Raquel, Raúl, Asier, Mario, Lucía, Jorge Sanjuan, Martín, José y Alejandro), al equipo rival, al árbitro y a los acompañantes por hacer posible tan magnífica mañana de fútbol.
Un saludo y esperamos veros en la próxima.