En una jornada llena de emoción tras la vuelta de las navidades, el equipo alevín mixto se enfrentó a un gran rival, colegio Ártica, y demostró un compromiso admirable en cada minuto del partido.

Uno de los momentos más destacados fue el debut de dos compañeros, Saúl y Olivia, quien, con valentía y entusiasmo, se integraron al equipo y dejaron una impresión muy positiva.

El equipo, a pesar de algún que otro infortunio de cara a portería, nunca perdió la motivación ni la alegría de jugar. Cada esfuerzo se convirtió en una lección, y cada acción fue una oportunidad para aprender y mejorar.
Desde la primera parte los chicos y chicas demostraron muchas ganas de disfrutar en equipo y querer hacerlo bien, así se sucedieron las buenas ocasiones de gol y las increíbles acciones defensivas del equipo, y paradas de nuestros porteros.

Con un poquito de mala suerte y tras no conseguir marcar gol en algunas acciones claras, el equipo rival consiguió irse al descanso con ventaja en el marcador.
La segunda parte tuvo una tónica parecida, y aunque contamos con muchísimas ocasiones de gol, el larguero, el portero y el pie de algún rival evitaban que nuestra alegría fuese mayor, acorde al esfuerzo y a las buenas jugadas.

Al final, lo más importante fue el disfrute del juego y la sensación de crecimiento constante, que va mucho más allá del resultado final. Así, cada partido se convierte en una valiosa experiencia de aprendizaje y disfrute.

Enhorabuena a todos los jugadores y jugadoras que se entregaron en el campo, a nuestros porterazos Juanfe y Jorge y a nuestros jugadores/as Olivia, Sofía, Unai, Enzo, Lucca, Asier, Milton, Mario, Saúl e Ismael.

A seguir disfrutando, nos vemos el próximo sábado.