12º JORNADA ( MAESTRO PADILLA ) BENJAMÍN
En la duodécima jornada de liga, el equipo benjamín del colegio Maestro Padilla volvió a demostrar que, cuando se juega con corazón y entrega, el resultado final no siempre refleja la grandeza de lo vivido en la cancha.
El partido no empezó fácil. Varias ausencias importantes, incluida la del portero, hacían prever un reto complicado, pues el partido había comenzado y todavía faltaban varios integrantes del equipo por llegar. Pero nuestros cracs no se achicaron ante las dificultades. Desde el primer minuto, salieron decididos a darlo todo, mostrando una actitud ejemplar y una voluntad inquebrantable. Fruto de ese empuje inicial, no tardaron en generar peligro en el área rival. La recompensa llegó pronto, cuando tras una jugada llena de insistencia, forzamos un penalti. Hugo tomó la responsabilidad y, con un disparo potente, inauguró el marcador, desatando la alegría en el equipo y en la grada.
Sin embargo, la reacción del rival no se hizo esperar. Empataron con una jugada rápida que sorprendió a nuestra defensa, igualando el partido. Aun así, el Maestro Padilla no bajó los brazos y siguió luchando cada balón, manteniendo el partido en una igualdad vibrante.
En la segunda mitad, el partido continuó abierto y disputado. Ambos equipos querían la victoria, y las idas y venidas eran constantes. La clave estuvo en la intensidad y energía que aportaron los cambios, renovando las fuerzas del equipo. Fue entonces cuando Lucca protagonizó una jugada espectacular por banda, desbordando con velocidad y habilidad, para luego dar un pase diagonal perfecto hacia Leo, quien se desmarcó con inteligencia y empujó el balón al fondo de la red. ¡Golazo y ventaja en el marcador!
Pero el partido aún tenía mucho por ofrecer. El rival no se rindió y consiguió empatar nuevamente. Un auténtico jarro de agua fría cuando parecía que la victoria estaba más cerca. Pese a la decepción momentánea, nuestros cracs no se dieron por vencidos. La recta final fue frenética, con ocasiones en ambas porterías, aunque el Maestro Padilla mostró mayor ímpetu y ambición.
El momento más controvertido llegó en una jugada de ataque fulminante, donde logramos marcar el tercer gol… o al menos, eso creímos. El árbitro decidió que el balón no había cruzado la línea por completo y el tanto no subió al marcador. A pesar de la polémica y la frustración, el equipo supo mantener la cabeza alta y siguió creando peligro hasta el último segundo.
El pitido final selló el empate en el marcador, un resultado que dejó un sabor agridulce. Sin embargo, más allá del marcador, este partido dejó grandes sensaciones. La entrega, el esfuerzo colectivo y las ganas de ganar fueron dignas de admirar. Este equipo lleno de jóvenes promesas sigue creciendo jornada tras jornada, demostrando que no hay obstáculo que no puedan afrontar juntos. ¡Enhorabuena, equipo! ¡Seguid así!
Muchas gracias a todos los participantes (Juan Felipe, Luca, Carla, Étienne, Erik, Lucca, Christopher, Hugo, Leo, Javier, Joshua y Marko), al equipo rival, al árbitro y a los acompañantes por hacer posible tan magnífica mañana de fútbol.
Un saludo y esperamos veros en la próxima.