7ª Jornada (Maestro Padilla 25-26) Prebenjamin B
Este fin de semana vivimos un partido muy especial. Solo pudimos contar con cinco jugadores para disputar nuestro encuentro de fútbol sala, pero lejos de ser un problema, fue una oportunidad para demostrar lo valientes y responsables que son. Desde el primer momento supe que iban a darlo todo, y así fue. En frente, un rival que venía con las mismas ganas e ilusión que nuestro equipo.
Quiero felicitar a todos ya que a falta de nuestros porteros todos aceptaron que deberían poner de portero un rato y lo hicieron todos fenomenal donde estuvieron atentos y seguros, realizando paradas muy importantes. En defensa, el esfuerzo fue constante: ayudándose unos a otros, hablando y animándose. Me encantó ver cómo se apoyaban y cómo ninguno se rindió, aunque el cansancio empezaba a notarse al no tener cambios también demostraron las ganas que tenían de esforzarse hasta el último segundo.
En ataque demostraron compañerismo y generosidad. Buscaron el pase al compañero mejor colocado y celebraron cada jugada en equipo. Cada gol que metían era una recompensa al trabajo que iban realizando durante todo el partido, pero lo más bonito fue ver cómo todos lo celebraban como si lo hubiera marcado cada uno de ellos ya que sabían que detrás de ese gol había mucho esfuerzo.
Estoy muy orgulloso de su actitud, compromiso y espíritu de equipo. Ganar el partido fue una recompensa merecida, pero lo más importante fue la lección que dieron: con esfuerzo, respeto y trabajo en equipo, se pueden conseguir grandes cosas. ¡Enhorabuena, campeones!
Muchas gracias y hasta la próxima.